Jesús Manzano en el polígrafo
No me gustan este tipo de programas y tampoco esa prueba que han puesto tan de moda últimamente como es el polígrafo. Ni siquiera recuerdo haber seguido "La Máquina de la verdad". No me inspira confianza, y menos en el contexto que se da.
Pero ayer hice una excepción y me planté delante del televisor a ver la "prueba" a Jesús Manzano. Ex-ciclista que hace un par de años destapó en el diario As su caso de dopaje. Me interesaba el sujeto y lo que podía decir. Ya conocía su historia, pero siempre puede sorprender con algún dato que antes no había contado o no recordaba, como la relación que tenía con Chaba Jiménez y sus excesos impropios de unos ciclistas.
Como decía, tenía interés en volverlo a escuchar, y sobretodo, ante una prueba que se supone desenmascara mentiras. No pongo en duda la palabra de Jesús Manzano, sí el resultado de la máquina, siempre le he visto como un tío valiente aunque aún no me ha quedado claro su interés en desvelar la trama. Poner en aviso sobre lo que se cocía, o cuece, en el ciclismo en le deporte. O simplemente rencor, como reconoció ayer, a su entonces director deportivo (Vicente Belda).
La máquina corroboró que el dopaje fue para él una practica regular, que Eufemiano Fuentes era una de las personas que le suministraba sustancias y que el director de su equipo colaboraba en esas acciones. Además, certificó las acusaciones del uso de hemoglobina de origen animal, de medicamentos sin etiquetar y que en el Tour '03 el propio director de equipo les obligó a pagar 3.000 euros por las sustancias; así como que en la Vuelta de ese año tenían un informador que les avisaba de los controles y que la sangre tratada viajaba de España a Francia en tetra brik de vino para pasar los controles.
No mintió, o al menos así lo detectó el aparato, en la mayoría de las cuestiones pero desmintió el polígrafo que él habría temido por su vida como ha asegurado en numerosas ocasiones. También engaño, siempre según la máquina, cuando aseguró que no se dopaba por voluntad.
El resto era verdad. Entre esas afirmaciones destaca que reconoció que en la consulta del médico coincidió con futbolistas aunque no conoce el objeto de esas visitas. Esta información toma especial relevancia tras la noticia que salió hace un par de semanas en Le Monde, información por la que se le preguntó también ayer, pero ya en la radio, en El Larguero, a la que no respondió alegando que no quería meterse en más líos. Hay que decir que el ex-ciclista, ahora jardinero en su pueblo, está mamenzado. Será por esto que que le noté en la televisión bastante nervioso, en ocasiones incluso parecía ido.
Esperemos que se siga tirando de la manta y se desvele todo el tinglado. Siempre en busca de un deporte limpio, sin excepciones. Ciclismo, atletismo, fútbol, baloncesto, water polo...
Por cierto, el programa no lo vuelvo a ver.
Pero ayer hice una excepción y me planté delante del televisor a ver la "prueba" a Jesús Manzano. Ex-ciclista que hace un par de años destapó en el diario As su caso de dopaje. Me interesaba el sujeto y lo que podía decir. Ya conocía su historia, pero siempre puede sorprender con algún dato que antes no había contado o no recordaba, como la relación que tenía con Chaba Jiménez y sus excesos impropios de unos ciclistas.
Como decía, tenía interés en volverlo a escuchar, y sobretodo, ante una prueba que se supone desenmascara mentiras. No pongo en duda la palabra de Jesús Manzano, sí el resultado de la máquina, siempre le he visto como un tío valiente aunque aún no me ha quedado claro su interés en desvelar la trama. Poner en aviso sobre lo que se cocía, o cuece, en el ciclismo en le deporte. O simplemente rencor, como reconoció ayer, a su entonces director deportivo (Vicente Belda).
La máquina corroboró que el dopaje fue para él una practica regular, que Eufemiano Fuentes era una de las personas que le suministraba sustancias y que el director de su equipo colaboraba en esas acciones. Además, certificó las acusaciones del uso de hemoglobina de origen animal, de medicamentos sin etiquetar y que en el Tour '03 el propio director de equipo les obligó a pagar 3.000 euros por las sustancias; así como que en la Vuelta de ese año tenían un informador que les avisaba de los controles y que la sangre tratada viajaba de España a Francia en tetra brik de vino para pasar los controles.
No mintió, o al menos así lo detectó el aparato, en la mayoría de las cuestiones pero desmintió el polígrafo que él habría temido por su vida como ha asegurado en numerosas ocasiones. También engaño, siempre según la máquina, cuando aseguró que no se dopaba por voluntad.
El resto era verdad. Entre esas afirmaciones destaca que reconoció que en la consulta del médico coincidió con futbolistas aunque no conoce el objeto de esas visitas. Esta información toma especial relevancia tras la noticia que salió hace un par de semanas en Le Monde, información por la que se le preguntó también ayer, pero ya en la radio, en El Larguero, a la que no respondió alegando que no quería meterse en más líos. Hay que decir que el ex-ciclista, ahora jardinero en su pueblo, está mamenzado. Será por esto que que le noté en la televisión bastante nervioso, en ocasiones incluso parecía ido.
Esperemos que se siga tirando de la manta y se desvele todo el tinglado. Siempre en busca de un deporte limpio, sin excepciones. Ciclismo, atletismo, fútbol, baloncesto, water polo...
Por cierto, el programa no lo vuelvo a ver.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home