lunes, noviembre 27

Todo el mundo odia a Risto

Desde el estreno de su quinta edición, me ha llamado la atención como el programa Operación Triunfo (Telecinco), sigue obteniendo el respaldo del público, y no sólo eso, cada día consigue aumentar su share (alrededor del 30%). Si bien es cierto, que en esta edición los concursantes, lejos de alcanzar en nivel a concursantes de pasadas ediciones, ya que no son excesivamente “buenos”, ¿a qué se debe el éxito del programa? Nadie habla de los concursantes, de lo bien o lo mal que lo hacen, nadie habla de las canciones, nadie habla de las actuaciones, todo el mundo habla de él, del “favorito”, la verdadera clave del programa: Risto Mejide.

Ataviado con unas enormes gafas oscuras donde poder ocultarse y dar un mayor “carácter” al personaje que o bien desde la productora (Gestmusic), o él mismo han creado, cada domingo dedica a los concursantes frases que sin duda pasarán a la historia del programa. Si hace unas semanas denominaba a uno de los concursantes como mero producto, la semana pasada la emprendía con los propios profesores, e incluso con el propio repertorio de la gala diciendo que había sido aburrida. La respuesta por parte de los profesores no tardó en llegar (lógicamente), que contraatacaron al publicista. Visto que la fórmula funcionó, ayer mismo, Risto la tomó con los estilistas encargados de vestir a los concursantes. Según sus declaraciones, “a ellas las visten como putas y a ellos como payasos”. La nueva respuesta de los profesores llegó (como era de esperar) y le recriminaron su forma de decir las cosas.

Jesús Vázquez, quiso cortar enseguida con la polémica, pero ¿acaso Risto no está ejerciendo su papel de malo malísimo, que es lo que definitivamente todos los telespectadores están esperando? ¿Acaso no está simplemente cumpliendo su función de convertirse en el malo oficial de España? Ahí está la verdadera clave del programa. No en la calidad de los concursantes, ni en la música, ni siquiera en los invitados como julio Iglesias, Rod Stewart, etc. Risto Mejide es sin duda la revelación de Operación Triunfo 2006, y el cimiento fundamental sobre el que sustenta todo el éxito programa.

El club de fans que debe tener, como ya lo tuviera el año pasado Noemí Galera (la mala oficial de la edición 2005) demuestran quién tiene el éxito este año. Lo que yo no sé es si al final del día este hombre estará en paz consigo mismo, y si el dinero que gana le hará sentirse mejor. Además, para hacer de malo, hay que tener cierto “encanto”, porque corres el riesgo de que la gente finalmente se crea tu papel, y qué podría pasar…Sea como sea, todo el mundo odia (y quiere) a Risto, que es para lo que en definitiva él está ahí.